Me siento miserable.
Solamente falta un día de clases. Me iré a mi casa. Y tendré que fingir que soy
alguien que no soy otra vez. Fingiré más sonrisas de lo
normal y tendré que esconder todo lo que pienso de mi. Todas esas cosas que me
hacen estar así de rota. No podre mostrar sentimientos negativos hacia mi
persona y tendré que ser más cuidadosa si me quiero hacer daño de una forma u
otra. Necesito que la gente que me rodea piense que estoy bien. Que no me pasa
nada.
La verdad, hay veces que me
gustaría que las demás personas vieran lo que realmente soy. Una niña que pide
ayuda a gritos que nunca se escucharan. Alguien que su mirada muestra una prisión
que la tortura día con día. Una prisión que tiene una cadena de por vida. Pero
no quiero que me vean con lastima. NO. Eso jamás. Estaría hermoso acabar con
este sufrimiento, pero soy demasiado débil para hacerlo. No quiero el
sufrimiento de los demás, prefiero vivir enterrada en el mio que externarlo.
No entiendo como puedo
querer la felicidad de otros y la mía no. Es algo que quisiera saber porque
sucede. Un día encontrare el porqué. Pero por el momento seguiré con esa
sonrisa falsa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario