Uno no sabe lo que
tiene hasta que lo pierde...
El hecho de perder
algo, muy tuyo puede hacer que caigas en un abismo. Un lugar en el cual
solamente se ve una luz tenue. Tratas de salir y caes cada vez hasta que la
luz ya no se divisa.
Empiezas a sentir el
vacio más grande del mundo. Nada es importante en esos momentos. Ni siquiera tu
propia vida. Los días pasan, como si fueran meses. Queriendo terminar y ya no
saber de un día mas. Nada hace que te
sientas vivo. Te sientes atrapado en una oscuridad. Donde la luz se fue hace
mucho tiempo.
Hay gente alrededor.
Pero no las notas. La soledad es tu mejor amiga. No saben lo que te sucede. No
vas a decirles. No quieres que te ayuden por lastima. Simplemente los ignoras o
finges que todo está bien, por las apariencias. No tienes ganas de seguir
adelante. Tu peor enemigo, es tu propia mente. Crea obstáculos para que en
lugar de que sigas, te rindas. La vida en lugar de parecer un sueño, es una
pesadilla. De la cual solo quieres despertar, pero no solamente parece
imposible.
Lo bueno de la vida.
La familia, amigos, una pareja. Quedan en el olvido. Todo lo bueno que llegaste
a vivir, solamente son buenos recuerdos que no se quieren recordar. Ya que no
son importantes. Y al final eso es lo que puede ayudarte a salir adelante.
Llega el momento que
algo dentro de ti, se da cuenta que lo que te está sucediendo no es normal.
Tratas de buscar ayuda. Pero nadie te cree. Eres solamente un niño en sus ojos.
La ignorancia de la gente ha hecho que muchas vidas solamente terminen. ‘Solo
es una etapa de la vida’, ‘Todos pasamos por eso’. Es lo que dicen. Y la chispa
que te hizo hablar sobre tu problema simplemente se apaga. No lo vuelves a
mencionar.
Las lágrimas caen,
cuando estas a punto de cometer el error de acabar con el sufrimiento. Sabes
que no está bien. Sabes que la gente que te rodea puede ser lastimada. Pero
solamente quieres acabar con el dolor. Esperas que entiendan tu decisión. Puede que se logre el cometido, y se termine
el sufrimiento. Pero, ¿Qué pasa si no se logra? Es un nuevo fracaso en la
lista. Te adentra más.
Puede que no salgas
de ahí, de ese abismo. Que caigas más, hasta que todo termine. Porque pensaste
que no ibas a salir, porque nunca encontraste la salida. Pero hay que tomar en
cuenta, que si hay salida. Solamente se necesita tener el valor de encontrarla,
no rendirte. La subida es más difícil
que la bajada. Ya que te pueden tumbar. Una y otra vez. Lo importante es no
dejar de intentar subir. Nunca rendirse.
NOTA: Este escrito fue para un trabajo de Español.
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